miércoles, 7 de octubre de 2009

Crónica macaronésica (III): el gran sábado

Cuando ya me veía avocada a pasar el resto del fin de semana de turismo tradicional, el viernes (hablamos del viernes 25 de septiembre, por cierto), Toño se ofreció a acompañarme a visitar la corona forestal del Teide y el propio Parque Nacional. Y con un indiferente gesto de asentimiento, me fui al hotel rebosante de felicidad. Lo único malo es que, debido a sus deberes como presidente de la comunidad de su edificio, Toño no era libre hasta eso del mediodía, así que me busqué otro plan para la mañana: visitar La Laguna, una pequeña ciudad a tiro de tranvía de Santa Cruz, que está declarada Patrimonio de la Humanidad.

Aunque era realmente bonita, me pasé el paseo mañanero contando los minutos para que me llamara Toño y nos pusiéramos en modo pajareo, así que La Laguna tendrá que disculparme el desinterés por sus casas coloniales y sus rincones.




La corona forestal del Teide es un Parque Natural constituido por una masa continua de pino canario Pinus canariensis que rodea al Teide entre los 1000 y 1800 metro de altitud. Estuvo a punto de desaparecer en la década de los 80, pero gracias a un importante esfuerzo de repoblación, hoy el anillo de bosque está cerrado y con un estado de conservación bastante digno. En comparación con nuestros pinares, poca variedad faunística se puede ver allí, pero claro, para mi gozo, la mayoría es endémica. El gran protagonista, el pinzón azul Fringilla teydea, no fue tan fácil de ver como prometen las habladurías, pero calló, menos mal, así como el herrerillo africano Parus teneriffae, la subespecies endémicas de pico picapinos y reyezuelo sencillo Dendrocopos major thanneri y Regulus regulus teneriffae y el lagarto tizón Gallotia galloti.


Pinos canarios Pinus canariensis, endemismo florístico que protagoniza la corona forestal.

A medida que avanzas en altitud y cercanía hacia el Teide, los pinos van desapareciendo y dejando lugar al paisaje lunar del Parque Nacional. Simplemente impresionante. Solo lamento no estar más puesta en geología para gozar no solo con la vista, si no también con el coco. Allá donde mires puedes imaginar el avance de las lenguas de lava por las enormes cañadas. Realmente, un regalo para la vista. Y por si el paisaje fuera poco, en el primer mirador, en la primera parada, nos recibió un confiado bisbita caminero Anthus berthelotii, con el que cerraba mi lista de seis especies nuevas del mejor día en Tenerife.





Foto típica

Malpaís, lengua de lava intransitable por su morfología. Al solidificar, los materiales ácidos del magma forman estructuras caprichosas de formas pinchudas.


Lagarto tizón Gallotia galloti (si no me equivoco) en el Parque Nacional del Teide

El resto de mi estancia en Tenerife (el domingo, vaya) fue un tanto decepcionante. En resumen, mi intención era alquilar un coche (sensiblemente más económicos que aquí, en la Península) y visitar la Península de la Araga, adetrándome en la laurisilva, con el objetivo de tacharme las palomes de este hábitat, rabiche y turqué. Pero mi cabecita desastrosa, que barajaba ese plan ya desde Madrid, se olvidó de coger el carnet de conducir, así que tremenda decepción. La alternativa fue coger un bus y pasar el día en Puerto de la Cruz, una ciudad bastante bonita y muy turística, orientada hacia el norte de la isla, donde pude comprar recuerdos, darme un buen paseo por las playas de arena negra y de paso, adquirir un moreno cangrejero que todavía se está cayendo en forma de trocitos de piel seca.

Y con esto pongo punto y final a las Crónicas Macaronésicas. Ya me ha costado contarlas, ¿eh? A toro pasado, Canarias me ha dejado una preciosa experiencia y unas ganas de locas de regresar y explorarla mucho mejor.

3 comentarios:

Antón Pérez dijo...

Para que la foto típica fuese redonda y típica a más no poder te faltaba estar sosteniendo uno de los billetes antiguos de mil pesetas...
Una entrada muy currada, mola :-) Lo que no entiendo es por qué aparece con fecha de 7 de octubre... ¿La empezaste a escribir antes y no la publicaste hasta hoy?

Anónimo dijo...

Ehhh bimbera macaronica!! hehe
Muy buena la entrada y muy instructiva!
La foto del lagarto la sacaste tu misma??
Un beso muy fuerte desde irlanda X

Ana

Vero dijo...

¡Hola a los dos!
Gracias por los comentarios, veo que, a diferencia de mí, seguís siendo los más fieles al blog, jeje!
Cuando volvamos todos juntos al Teide, nos hacemos la fotos tipicorra, que si lo hago yo sola es demasiado ridículo ;)
Antón, como ya te dije, fue exactamente lo que dices, empecé a escribir la entrada el 7 de octubre, el blog es más listo que yo.
Ani, las fotos, esta vez, son todas mías. La verdad es que los reptiles suelen portarse bien posando para nuestros objetivos, éste era especialmente pachorrón.
Muchos besos a los dos.