Como mis bloggeros también son sus bloggeros, no hace falta decir que el fin de semana nos sentó genial, a Antón, Jorge y a mí misma. Voy a aprovechar la oportunidad para dos cosas: la primera, dar las gracias a Lore (que a día de hoy, la verdad es que no sé si me lee...) por picarme para que fuera a ver el musical y la segunda, rescatar un tema divertido.
Siempre hago lo mismo después de acudir a algún concierto. Me enfantizo durante unos días y me empiezo a bajar todo lo que encuentro del grupo/autor en concreto. Pues para no variar, eso me ha pasado con las canciones de Mecano a raíz del fantástico musical del domingo.
Por otra parte, hará poco menos de un año que me sorprendía descubriendo que mi amigo Antón tenía unos gustos musicales, cuanto menos... peculiares...
Nota1 : no pego su propia entrada, porque no he sido capaz de encontrarla en su blog.
Nota 2: tiempo al tiempo.
... y una extraordinaria memoria para las letras de las canciones. Entre la tremenda selección musical, algún grupo se salvaba y Mecano estaba entre ellos. Así que se convirtió en una especie de juego entre nosotros dos, muy perfeccionado hoy en día, el transformar las letras de las canciones evocando situaciones que vivíamos. No sé realmente si es que las letras de los hermanos Cano son especialmente fáciles de transformar, pero el caso es que muchos de los ritmillos de sus canciones acabaron hablando de pájaros vistos el fin de semana o de comentarios y pensamientos que surgían de las mentes perversas de dos biólogos aburridos. Escribiendo esto, lamento no haber dejado constancia escrita de alguna de ellas.
Rebuscando en el You Tube he encontrado un vídeo de una de nuestras canciones favoritas, con la que además gané una apuesta. Pero ¡qué dolor de vídeo! En fin, eran los 80 y.... tonto el que no entienda.